XLII Festa do Gaiteiro de Soutelo

Dúas notas de prensa para anunciar a XLII Festa do Gaiteiro de Soutelo: La Voz de Galicia e Faro de Vigo.

LA VOZ DE GALICIA

Soutelo de Montes recupera en agosto la Festa do Gaiteiro.

El músico Rubén Troitiño ejercerá este año de pregonero.

J. BENITO A ESTRADA / LA VOZ

Soutelo de Montes recuperará este año la Festa do Gaiteiro, en su 42.ª edición. Tendrá lugar el día 21 de agosto y será el Concello de Forcarei quien asuma su organización en sustitución de la asociación Can de San Roque. El pregón correrá a cargo del músico Rubén Troitiño, dentro de un programa de actos que ya está ultimado en espera de la evolución de la pandemia del covid-19 y de las posibles restricciones sanitarias para esas fechas.

El programa de la XLII Festa do Gaiteiro combinará actividades lúdicas y también de divulgación de la figura de Avelino Cachafeiro, quien fue nombrado mejor gaiteiro de Galicia en 1924 con tan solo veinticinco años. El día 21 de agosto los actos comenzarán a las 12.00 horas con un pasacalles a cargo de la Banda de Gaitas de Forcarei, para efectuarse a las 13.00 una ofrenda floral en la Praza do Gaiteiro de Soutelo y después ofrecerá Rubén Troitiño su pregón, al que pondrá el broche final un concierto de la banda forcaricense.

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Gaitas y Cuerdas – Hermandad Gallega de Venezuela

LADO – A

AMOR ES ….. LA HERMANDAD ( Pasodoble ) R. Amor – RONDALLA
COMO LLORA UNA ESTRELLA ( Vals Venezolano ) A. Carrillo – RONDAL
MUIÑEIRA DEL SIGLO XII ( Muiñeira enxebre ) – GAITEROS
DE COLORES ( Vals Folklore Español ) – RONDALLA
CORREDOIRA ( Pasacalle ) Arreglo do mestre Cachafeiro – GAITEROS
DANZA MORA ( Danza ) R. Amor – RONDALLA


LADO – B

NA VEIRA DO MAR ( Canción Folklore Gallego ) – RONDALLA
SARIÑA CHAMAN A PORTA ( Foliada ) Arrego do mestre Cachafeiro – GAITE
PASILLEANDO ( Pasaje venezolano ) J. La Riva C. – RONDALLA
FOLIADA DE SAN VICENTE ( Foliada ) – GAITEROS
ALBORADA DE VEIGA ( Pascual Veiga ) – RONDALLA



CUERPO DE GAITAS CELTA

En Galicia todo el año es fiesta. Suena la música. Toca la gaita. Repica la pandereta y los cohetes saltan por doquier.

Cuando se escuchan los sonidos de una gaita sabiamente amalgamados con los del bombo y las panderetas, Galicia se hace presente en la mente del oyente y éste se ve transportado a las corredoiras y romerías. A esos lugares donde el hombre gallego rinde tributo al amor, donde se conjuga un paganismo festivo con la espiritualidad de un pueblo que no puede dejar de ser religioso.

La gaita gallega no pierde actualidad en nuestra tierra, desafía inmutable a los siglos y a los ritmos. Su presencia emociona a todos, porque es la expresión del alma de Galicia en música. Es el paisaje gallego verdescente, rezumoso, que brota de labios del gaitero, inflando el “fol” de la gaita, para salir transformado en voz musical en melodiosas y dulzaainas notas, que el tenue vientecito expande por todo el paisaje.

Escuchar la gaita gallega en una Carballeira, en la orilla de un río es algo que extasía. En Galicia existen infinidad de Romerías típicas, “Nosa Señora de la Lanzada”, “La Wikinga de Catoira”, “La de San Benitiño de Lérez” y otras tantas salpicadas por la tierra gallega, en las que hicieron sus galas célebres gaiteros como lo fueron: el de “Ventosela”, el de “Soutelo de Montes”, “Os Trintas” de Castro Caldelas, “Os Montes” y el de “Penalta”.

Y precisamente, un descendiente de una centenaria generación de gaiteros, “Os de Soutelo”, es el maestro Víctor Castor Cachafeiro, Director del Grupo de Gaitas Celta de nuestra Hermandad.

Desde la fundación de la Hermandad Gallega de Venezuela, la presencia enxebre y ancestral de nuestro folklore regional, ha tenido su mejor representación en el “Grupo de Gaitas Celta”.

En todas aquellas actividades conmemorativas en que el nombre de Galicia se ha hecho presente, siempre hemos sentido el orgullo de un pueblo en su expresión folklórica de la “Gaita Gallega”.

Nuestros gaiteros lucen hermosas vestimentas, el traje regional que utilizaban nuestros antepasados. Se compone de polainas negras, calzones negros con bordes blancos en la rodilla, coloreados chalecos, camisa blanca, faja roja con fleco colgante. La gaita se compone de ronco, fuelle, puntero y borlas de adorno. Abunda el color verde que recuerda a Galicia. La gaita se acompaña de bombo, tambor, pandereta, conchas y “ferriños”.

El “Grupo de Gaitas Celta” ha prestigiado con sus brillantes actuaciones el nombre de la Hermandad Gallega de Venezuela. El solar venezolano ha conocido en toda su extensión el mensaje enxebre de Galicia con la extensa gama de interpretaciones de nuestros gaiteros bajo la magistral batuta del “gaitero mayor”, Don Víctor Castor Cachafeiro, dirigiendo al Grupo de Gaitas Celta, cuyas interpretaciones presentamos a ustedes en este disco.


RONDALLA JUVENIL DE LA HERMANDAD GALLEGA

Toda manifestación artística o cultural tiene especial atención y decidido apoyo dentro de la Hermandad Gallega. Una de las metas primordiales de nuestra Hermandad es la de fomentar entre sus asociados el amor por todo aquello que eleva el nivel cultural; y nada más apropiado que la cultura musical en sus distintas manifestaciones. El instrumento de cuerda ha sido considerado desde tiempos inmemoriales como el medio apropiado para expresar los más íntimos sentimientos del alma humana. Quizás por esta causa su perfección solamente se logra después de toda una vida dedicada por entero a esta tarea.

La Rondalla Juvenil de la Hermandad Gallega, con apenas dos años de fundada, ha llegado a una perfección altamente sorprendente para todos aquellos que admiramos la música instrumental.

Todo comenzó el Día de la Madre del año 1969, cuando el Profesor Raúl Amor y un grupo de doce muchachos iniciaron lo que hoy es orgullo de la Hermandad Gallega. La Rondalla Juvenil ha recibido en su seno a todos aquellos hijos de socios de nuestra Entidad, brindándoles la oportunidad de expresar sus inquietudes musicales y artísticas en el difícil campo de los instrumentos de cuerda. Todos estos muchachos son gallegos “nacidos en Venezuela”, cuyas edades oscilan entre los 8 y los 16 años.

Múltiples han sido los factores del éxito de esta agrupación instrumental, pero sin lugar a duda, que el determinante ha sido la personalidad del profesor Raúl Amor. Si grande es su cariño por estos jóvenes que integran la Rondalla, mayor es aún su indomable constancia para lograr día tras día, mes tras mes, la técnica y perfección que este disco nos muestra. Lógicamente, que la selección de los aspirantes a formar parte de este conjunto influye notablemente, pero es sin duda la labor tesonera y titánica de un hombre que ha dedicado todo el cariño del cual un artista es capaz, para ofrecernos hoy esta grabación con una Rondalla de Jóvenes, que apenas dos años atrás, no habían tomado en sus manos instrumento de cuerda alguno.

En la actualidad son más de cincuenta los integrantes de la Rondalla Juvenil, que llevan a todas partes esa alegría contagiosa de los que expresan sus sentimientos con una guitarra. De ellos, veintidós tocan guitarra, quince bandurrias, diez laúdes y diez mandolinas. Numerosas presentaciones en radio y televisión galardonan la corta existencia de esta Agrupación, pudiendo decir que a estas fechas ya han actuado con creciente éxito en todos los canales de televisión de nuestra capital. Incontables son las actuaciones por radio y en funciones benéfico-sociales, demostrando en todas ellas a donde se llega en perfección cuando los colores que se defienden son los de la Hermandad Gallega.

Conjuntos como el de la Rondalla Juvenil de la Hermandad Gallega cumplen una fecunda labor de patria, enaltecedora de la Riqueza musical folklórica hispano-americana, y al mismo tiempo son estímulo de ejemplo para nuestra juventud.


La imagen de la Hermandad Gallega se proyecta a nivel nacional e internacional a través de distintas actividades de carácter social, cultural, benéfico-asistencial, recreativo y deportivo. Este núcleo de actividades constituye la razón de ser de nuestra Entidad y cada uno de estos aspectos reciben especial atención de los hombre que tienen a su cargo la responsabilidad de dirigir los destinos de nuestra Sociedad.

Aprovechamos hoy la oportunidad que nos brinda el primer disco patrocinado por la Hermandad Gallega para destacar una de las actividades que más arraigo tiene en nuestra juventud: “LA DEPORTIVA”.

Son múltiples los deportas que dentro de nuestra Sede se practican: Basket-ball, Volley-Ball, Frontón, Tennis, Billar, Ping-Pong, Ajedrez, Fútbol, Futbolito, Hockey sobre patines, Mini-Basket, Gimnasia, Bolas Criollas y Natación.

En esta ocasión resaltaremos cuatro de estas modalidades deportivas:

FUTBOLITO.

Es realmente explosivo el entusiasmo que esta modalidad tiene dentro del AMBIENTE DEPORTIVO de nuestra sociedad.

Aproximadamente unas quinientas personas integran cincuenta equipos agrupados en distintas categorías. Durante el año se realizan numerosos torneos, que constituyen especial atractivo para todos los asociados, que con gran interés siguen los incidentes de estos emocionantes encuentros.

Dignos de especial mención son los torneos de futbolito, que se celebran durante el “Mes del Deportista” y la “Semana de Galicia”. Nuestras selecciones han cosechado hasta el presente numerosos trofeos y galardones en las competencias con otros centros deportivos de la Capital, dejando en todo momento bien alto los colores de nuestro pabellón.

NATACIÓN.

El equipo de la Hermandad Gallega ha tenido una brillante trayectoria participando exitosamente en todas las competencias nacionales e internacionales. Nuestra Sede dispone de una maravillosa piscina con instalaciones modernas y cónsonas con las necesidades de nuestro equipo.

Tres profesores de natación y uno de saltos ornamentales tienen bajo su responsabilidad la preparación y buena marcha de nuestro equipo integrado por más de 150 jóvenes. Estos deportistas son en su totalidad hijos de socios y reciben en forma gratuita el entrenamiento debido.

El récord de trofeos obtenidos por estos esforzados jóvenes son el exponente fiel de nuestro poderío en esta especialidad deportiva.

FUTBOL.

Sin duda alguna estamos dignamente representados en este deporte por el “GALICIA FUTBOL CLUB”, equipo que participa en la Liga Mayor de Venezuela. A través de su historia nuestro cuadro representativo ha cosechado meritorios galardones de carácter nacional e internacional.

En el año 1965 se titula Campeón de la Liga Mayor y debuta por primera vez en la Copa “Libertadores de América”, disputando el codiciado trofeo con el “Guaraní” y el “Peñarol”.

En 1966, es Sub-Campeón de la Liga Mayor y juega contra “Cruceiro” de Brasil y “Sport Boys” y “Universitario” del Perú.

Nuevamente es Sub-Campeón en 1968 y se mide en la Copa Libertadores de América contra el “Náutico” y el “Palmeiras” de Brasil.

En 1969 se proclama Campeón de la Liga Mayor y tiene de rivales al “Nacional” y “Peñarol” de Uruguay en la Copa Libertadores de América.

De nuevo es Campeón en 1970 y esta vez tiene una brillante actuación contra el “Palmeiras” y el “Fluminense” de Brasil.

Meritoria y digna de encomio es la labor de estos muchachos que con coraje y deportividad defienden el nombre de “Galicia”.

TENNIS.

Nuestra Sociedad dispone de dos canchas de tennis reglamentarias dotadas de instalaciones modernas en las que practican libremente todos los socios aficionados al deporte blanco.

Actualmente disponemos de los servicios de un experimentado profesor, que en forma gratuita enseña a nuestros jóvenes el difícil arte de la raqueta. Grande es la afición que últimamente este deporte ha despertado entre la juventud de nuestra sociedad y estamos seguiros de que en un futuro cercano, esta modalidad deportiva cosechará numerosos galardones para nuestra Institución.


Esta publicación foi aprobada pola Hermandad Gallega de Venezuela.

Bandas de música de Galicia – Enrique Alvarellos Iglesias

Autores: Enrique Iglesias Alvarellos
Editores: Lugo : Alvarellos, 1986
Ano de publicación: 1986
País: España
Idioma: español
ISBN: 84-85311-64-7


CAVENCA

Cerdedo (1 922-1 933)

Desde Cerdedo, se divisa perfectamente la parroquia de Cavencia, no más distante de dos Kilómetros. Allí fundó su banda, en 1 922, Ramón Lavandeira, y con él desapareció diez años más tarde, en 1 933, después de haber luchado en vano por hacerle la competencia a la de Cerdedo.

Lavandeira había sido músico de Infantería de Marina. Formó a unos cuantos músicos, que llegaron a tocar bastante afinados, pero sin salirse de las parroquias inmediatas. Un buen día se convenció de que en el arte no tenía gran futuro, y abandonó todo, no hubo más banda den Cavenca.

Dos de los componentes eran hijos del propio Lavandeira: Gerardo y José María Lavandeira. Antonio Balboa tocaba el fliscorno. Ismael Varela requinto; Antonio Troitiño, caja; Manuel Varela, bombardino… y otros dos, cuyos nombres no hemos podido recoger.

En los diez años de existencia, se dio el caso curioso de que nunca fueron llamados, para actuar en la propia capitalidad del municipio.


CERDEDO

(1 851-1 955)

Cuando, procedente de Lugo u Orense, el automovilista llega a Folgoso, ya no tarda en conocer la villa de Cerdedo, que necesariamente ha de atravesar de arriba a abajo.

En esta montañesa localidad de la provincia de Pontevedra existió una agrupación bandística, desde los comienzos de las bandas de Galicia. En el año 1.851, comenzó a ser organizada, según documentos consultados, si bien no hemos podido conocer el nombre de su promotor. Años más tarde, ya se habla de un asturiano, llamado Serrador, -por ser éste su oficio- que dirige la banda y toca varios instrumentos. Fallece Serrador, y se hace cargo de la batuta Constante Paz, que no tarda en abandonar el cargo. Se suceden entonces varios directores, entre los que hay que destacar:

Francisco Cerdeira, Manuel García, José Benito García, y ya, por fin, Manuel Monteagudo Cadavid, más conocido por “Touqueira”, con quien la banda se deshace en 1 955.

Los componentes que la de Cerdedo tuvo en los últimos años de su existencia, son los siguientes:

Oboe: Manuel Rey.
Requinto: Traían a uno de La Estrada.
Clarinete: Sieiro/ Fortes/ Clemente/ Eladio/ Durán.
Fliscorno: Gerardo Lavandeira/ Troitiño/ “Limeres”.
Cornetín: Nicolás García (maestro nacional).
Saxo alto: José Durán/ Manuel García/ Varela de Melide.
” tenor: Luis Caramés (maestro nacional)
Trombón: Antonio Varela/ Enrique Monteagudo/ José Monteagudo/ Manolo Monteagudo (fillos do Touqueira).
Bombardinos: José Benito García/ Valentín Durán.
Bajo: Jesús Troutiño/ Lavandeira/ Jaime/ Pedre, o Manco (de la izquierda).
Bombo: Gervasio Bugallo/ Sieiro/ Secundino Horta.
Platillos: José Paz.
Caja: Jesús Troitiño/ Ismael/ David Paz

De todos los bombistas, excepto José Paz, ningún sabía solfeo, y sólo salían cuando la banda tenía que dividirse, para hacer tres o más fiestas a un tiempo.

Esta banda llegó a tener 30 componentes. En tiempos de la República, y por motivos políticos, se dividió en dos: la de Cerdeira y la de José Benito. Más tarde, llegaron de nuevo a juntarse ambas.

Uno de sus primitivos músicos, Bernardino Cachafeiro, contrajo matrimonio en 1 868 con una chica de Campo Lameiro, y en aquella villa, fundó otra banda que llegó a competir con la de Cerdedo, si bien las relaciones humanas entre ambas eran cordiales.

Los componentes que la de Cerdedo tuvo en los últimos años de su existencia, son los siguientes:

De todos los bombistas, excepto José Paz, ninguno sabía solfeo, y sólo salían cuando la banda tenía que dividirse, para hacer tres o más fiestas a un tiempo.

Atravesaban la montaña andando, hasta llegar a Barcia y Covela de Antas, tierra de Cambeses, y llegaron hasta Oitabén, ya cerca de Redondela. Llevaban siempre la comida, consistente en cinco libras de carne y una de jamón, y allá hacían el cocido en la taberna que hubiese. En Oitabén, la fiesta solía hacerla Cambeses. pero un año tuvo que faltar, y escribió a Touqueira, para que fuese a cubrirle el compromiso; Touqueira le aceptó. El fuerte de la de Cerdedo era la Misa; cantaban tres o cuatro, entre ellas, la de Revanello y la de Pío X. Touqueira había sido seminarista, y de esto sabía mucho, además de cantar muy bien. En Antas los estaba esperando un “práctido de Cambeses”, para conducirlos a Oitabén. Cambeses le había dicho a Touqueira que no llevara bombo, por haberlo allí, y luego resultó que tenía la piel rota. Gracias a un gaiteiro que, situado al lado de la banda, se encargó él mismo de darle el golpe para el remate.

“A xente dalí -nos contaron- tiña un baixo concepto dos músicos que sempre chegaban á parroquia cunha fardela e unhas faragullas, para comeren”. “pero aquil ano, os de Cerdedo chegaron cunha mula e unha perna de becerro inteira. Foron á taberna, e dixéronlle: Vosté poña o repolo e mailo unto e garbanzos, e fáganas ahí un bo cocido”. Tan pronto como los de la taberna observaron la abundancia y la pulcritud en el uniforme de los de Cerdedo, los subieron al cuarto-comedor en donde también comían los curas de la fiesta, porque antes, había comentado el dueño de la casa:

“Ista xente éche entre fina, e hai que levalos pra onde os curas”.

La gaita viajera de Avelino Cachafeiro

El historiador forcaricense Rubén Troitiño recupera en Venezuela un instrumento del Gaiteiro de Soutelo | El emigrado Francisco Vieitez murió por COVID días después regalársela

Rubén Troitiño posa con la gaita recuperada de Cachafeiro ante la imagen del fallecido Francisco Vieitez, quien la guardaba en Venezuela.

Faro de Vigo | Lois Docampo | Forcarei | 15·05·21

Con la llegada del confinamiento, Rubén Troitiño decidió ponerse manos a la obra con una tarea que llevaba tiempo retrasando. Tras años de trabajo, el joven músico y profesor forcaricense había ido recopilando una ingente cantidad de información sobre la música tradicional en los municipios de Forcarei y del antiguo Cerdedo. A través de testimonios orales y hemeroteca, el gaiteiro de madre soutelana y de padre cerdedense ha ido descubriendo la “rica y viva” tradición a nivel musical de la zona desde el año 1.900 hasta nuestros días, con un gran referente a nivel individual, Avelino Cachafeiro Bugallo, el conocido y reconocido Gaiteiro de Soutelo.

Piezas recuperadas de las gaitas de Avelino Cachafeiro, por primera vez en muchos años todas juntas.

“Lo que hago es ir tirando de hilos y cada vez voy recogiendo más información sobre los músicos y sus instrumentos”, explica Troitiño sobre su desinteresado trabajo por recopilar y dejar para la posteridad una información que cada vez queda más lejana y con menos testigos de primera o segunda mano. Una vez puesto manos a la obra en esa labor de organización, el forcaricense encontró sin embargo un nuevo hilo del que tirar. “Aunque hay cosas que hay que seguir haciendo de forma presencial, los medios digitales facilitan mucho este tipo de trabajos, especialmente en el confinamiento. Así encontré a Francisco Vieitez Casado, hijo de Francisco Vieitez Fírvida, percusionista del cuarteto de los gaiteiros de Soutelo desde la muerte de Bautista Cachafeiro”. Vieitez, emigrado en Venezuela, y se mostró encantado de poder hablar de su padre con aquel joven ávido de le contase todo lo que recordaba de sus años en Soutelo y de su padre como músico.

Troitiño le explicó el trabajo que realizaba y le pidió una foto de mayor de su padre, ya que la única que tenía en su archivo era de su paso por el grupo, siendo solo un niño. “Un día le pregunté si conservaba algo relacionado con los gaiteiros y me dijo que tenía una gaita guardada, que en cuanto pudiese le sacaba una fotografía. No tardó ni unas horas y la recibí. Allí estaba, una de las gaitas de Avelino Cachafeiro en Venezuela”, explicó Troitiño. “Llevaba cuarenta años metida en un armario”, añade el músico forcaricense emocionado.

Troitiño le dijo que la guardase bien pero Vieitez decidió regalarsela con una frase que no olvidará: “Me parece de alabar el trabajo que estás haciendo, la gaita es tuya”. Ambos acordaron entonces que el emigrado forcaricense le traería y le entregaría en mano la gaita en cuanto pudiese viajar a su tierra natal. Ese deseado viaje por parte de Vieitez comenzó sin embargo a retrasarse. “Siempre me hablaba de lo preocupado que estaba por el COVID y por la situación en Venezuela. Tenía muchas ganas de venir para aquí pero, como la situación no mejoraba, decidió mandármela”, explica. Así fue como, por mediación de Noemí Cendón y de la Hermandad Gallega de Venezuela la gaita de Avelino Cachafeiro cruzó de nuevo el charco para regresar a Galicia.

Sin embargo, esa gaita vino acompañada de malas noticias. Solo unos días antes de llegar, Troitiño recibía a través de las redes sociales la noticia del fallecimiento de su amigo de Venezuela. “La última conversación que tuve con Francisco fue a principios del mes de marzo de 2021 y hace unos días me enteré de su muerte después de no poder superar el COVID. Quiero volver a darle las gracias por el regalo que me hizo y por su amabilidad, eternamente agradecido”.

Un legado histórico

La historia de como la gaita de Avelino Cachafeiro llegó a Sudamérica se inicia a principios de los años setenta, poco antes de que el conocido músico falleciese, el 13 de abril de 1972. En los año cincuenta Francisco Vieitez Fírvida emigró a Venezuela. En uno de los viajes que hizo a Soutelo, en torno a 1970, se encontró con Avelino y este decidió regalársela. Así fue como este instrumento acabó en un armario en Venezuela, pasando después como herencia de padre a hijo.

Ahora, la gaita viajera del Gaiteiro de Soutelo ha vuelto a casa para integrarse en la histórica colección que Rubén Troitiño ha ido reuniendo a lo largo de los años. Fue la propia familia la que le cedió varias de estas gaitas, que habían quedado al cuidado de Avelino Alberte Fírvida, sobrino-nieto del Gaiteiro de Soutelo, a quienes el historiador quiso agradecer su gesto. En total cuenta ahora con siete punteros y tres roncos enteros. Lo curioso es que la gaita llegada desde Venezuela viene a ayudar a recuperar piezas enteras. El motivo es que Troitiño contaba con una gaita con dos piezas de un juego pero una tercera de otro diferente. La gaita llegada desde Venezuela tiene las piezas contrarias, por lo que ahora existen dos gaitas completas de la colección de Avelino Cachafeiro.

Otra de las curiosidades que han mostrado estas gaitas es que uno de los roncos fue adquirido en Asturias y no en Galicia. Para Troitiño, esto demuestra que Cachafeiro jugaba con piezas artesanas de diferentes zonas geográficas en sus gaitas.


Faro de Vigo: La gaita viajera de Avelino Cachafeiro